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GOYITO Y RAFIN

Presenta

Magazín Bilingüe de Sátira Política, Humor,  Anécdotas, Cuentos, MASCOTAS y Algo de Literatura Puertorriqueña

Bilingual Magazine of political satire, Humor, Anecdotes, Short Stories, Pets and Mascots and some puertrorrican literature

San Juan--Puerto Rico

PURA VELA

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2019

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PERROS Y GATOS ---DOGS AND CATS

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LA HISTORIA DE MOFFIE i.

 

Bueno compay no sé si le conté alguna vez la historia de Moffie. Si; un perrito lo más mono que compré en un pulguero de Yabucoa. ¿Comó? Nocoño, un mono no; un jodio perrito. ¿Entendió compay?  A ute como que hay que sacarle media libra de cera de los oídos.  Pue’ bueno, Moffie era un Doberman en miniatura. Igualiiisimoo’ que un Doberman grandote pero se quedó de mierda chiquito como un chihuahua. Chiquito pero cojonudo y con unas ínfulas de perro grandes del carajo. Cosa que le empezó a traer muy serios problemas con los otros perro de la calle que lo restrujaban’ y le daban unas tundas de madre cada vez que podían. Yo por compasión, porque caso, el cabroncito no me hacía, le puse un espejo en el suelo para que viera que era un pendejito chiquito.  ¡Pero que va siguió con la misma mierda! De hecho, aparte de arrogante perrito ladrador—eso sí que hacia bien—era a demás un bellaquito me dijeron luego que aquí pusiera que “Moffie era sexualmente un perrito hiperactivo”. A mí me gusta decir que era un cabroncito bellequisimo.  Asina que se pueden uetedi’ imaginar lo que esto significa para una mierda de perrito tan chiquito.  Si en una de sus correrías nocturnas—siempre salía de noche a molestar al vecindario con sus ladridos de ratón macho, se tropezó con  la perra Danesa de mi vecino que estaba en celo.  Claro que esa noche había como cuarenta perros de todo Yabucoa, tratando de hacerle el amor a la magazona de Cleo, que era como se llamaba la perra. Bueno al oír la gritería que tenían—no hay cosa más molestosa que esa—me asomé por la ventana y solo pude ver a Moffie reguindao’ de una pata trasera de la perra que luchaba por soltarse rechazando además,  los avances amoroso del pila de mierda de Moffie.  A renglón seguido, uno de los saterriers’—satos de allí bueno—el más grande de la juria aquella, me cogió al pobre perrito por la parte trasera, y le dio varios mordiscos. Moffie ni juu., dijo y siguió reguindao’ de la patas de Cleo, con unos movimientos bueno, utedi sabe como; el grandote que tenía fama de bully, le asestó diría yo, como una docena y media de buenos mordiscos, que por poco les arranca los testículos al pobre. Tiene que haberle dolido mucho, porque la soltó y comenzó a chillar, ladrar y hasta piar como un  pollo del dolor que sentía. Se vino corriendo, se metió por debajo de la verga, yo creo que dejo allí como una libra de pellejos del lomo, y se vino a meter dentro de la casa, y se acostó delante de mi todo sangriento. “pero pendejito si te lo dije y no me haces casos”. Me miró solo una vez, miró para el otro lado y se puso a gemir. Lo curé entonces y se quedó dormido.

Al otro día y por varios otros, se salió a la calle y de igual manera los perros de la juria de Cleo, le dieron sendas palizas. Bueno, me dije: a este cabrón tengo que llevarlo al veterinario para que lo vea y me diga qué hacer con el ideputa. No estaba en la oficina así que vino al otro día a mi casa y lo capó. “Es lo único que puedo hacer”. Me dijo y tiró los testículos para el campo. Moffie salió corriendo como si nada y se los comió. Hasta donde yo sepa, es el único perro que se ha comido sus propios testículos. Se tranquilizo y por casi un año, se estuvo más quieto hasta que yo no se porqué, cogió de salirse bien temprano para la calle y un camión de basura lo mató. Lo dejó planchao’ como sapo de carretera al pobrecito. Mi vecino, el dueño de la perra Danesa Cleo, me lo trajo: “Aquí te traigo al novio de Cleoallí te no mató el camión de la basura. Lo enterré en el patio y le puse esta nota: “Aquí yace el perrito mas cojonudo que he conocido”.

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Aqui Yace

Moffie III

LA HISTORIA DE MOFFIE III

Moffie III